Por qué deberías dejar de usar jaulas para aves

Por qué deberías dejar de usar jaulas para aves

La increíble y preciosa sensación que nos da el mirar a las aves, verlas volar como si fuera un elegante baile en el cielo, escuchar sus hermosos cantos que pareciera que estamos en un concierto privado, ha sido un encanto para toda la humanidad durante miles y miles de años. No es difícil pensar que nuestra especie decidió crear jaulas para aves con tal de contener esa belleza a la vista.

Pero no tiene que ser así. Podemos apreciar la hermosura de estas criaturas sin tener que enjaular.

“Si quieres escuchar el canto de un pájaro y maravillarte con sus colores, no compres una jaula, mejor planta un árbol.” –Anónimo.

Muchas personas relacionan a las aves con libertad y paz. Un ejemplo muy claro es la paloma, un símbolo para la paz muy antiguo que después de la Segunda Guerra Mundial aumentó drásticamente en popularidad, gracias en parte de ilustraciones que hizo el artista Pablo Picasso.

Por otro lado, las aves asemejan a la libertad, ya que ellas pueden estar de lugar en lugar, sin que nada las ate a un espacio, como deberían de estar siempre, volando hacia donde pertenecen. 

Así nos asombran a todos con su belleza desde los cielos, árboles, bosques, espacios naturales, parques o en nuestras casas cuando nos visitan.

La mejor manera de rendirles un homenaje a estos preciosos seres vivos es mantenerlos dejar de retenerles en jaulas para aves y mejor apreciarles en la naturaleza.

3 grandes razones para dejar de usar jaulas para aves

1. La participación de las aves en el ecosistema depende

Las aves cumplen una tarea muy importante en el ecosistema, de las cuales el volar les sirve de mucha ayuda: son las encargadas de dispersar semillas y polinizar flores.

Al comer semillas, las mueven a lo largo de su bioma, permitiendo que en un futuro se conviertan en semillas.

Por otro lado, algunas especies, en particular los colibríes, se mueven de flor en flor, llevando polen de una a otra, permitiendo su reproducción y realizando una labor similar a la de las abejas.

2. Algunas aves se deprimen o se vuelven agresivas

Independientemente de que sean animales, a nadie le gusta ser privado de su libertad. Las aves nacen instintos naturales que dependen en gran medida de su capacidad para volar grandes distancias y esparcirse por territorios enteros. 

Al privarlas a una jaula para aves, el daño puede ser grande. Ciertas especies se deprimen, perdiendo el apetito y las ganas de entretenerse. Otras se vuelven agresivas, por lo que al tener contacto pueden morder o atacar.

3. Las jaulas aíslan a las aves de su entorno y especie 

Tener a una sola criatura dentro de una jaula para aves significa que no puede convivir con otros seres de su especie. Muchas especies de aves están acostumbradas a vivir, volar y alimentarse en bandadas. Al limitarlas a las rejas de una jaula, se les está arrebatando esto.

Entonces, ¿qué puedo hacer?

Si eres fan de estos preciosos seres y te gustaría tenerlos en casa, convirtamos estas 3 razones en positivas.

  • Permite a las aves ser libres y tener una vida plena.
  • Opta por una casa nido, admira las diversas que visiten tu hogar sin causarles alguna especie de trauma.
  • Contribuye a que las aves continúen con el enlace ecológico dentro de nuestro ecosistema, como indicadores sensibles de las condiciones ambientales.

¿De qué manera puedo disfrutar de la presencia de las aves sin perjudicarlas?

Si quieres seguir gozando de su belleza y de toda la felicidad que trae consigo ver y escuchar a las aves, nuestro consejo es tener una Casa Nido en tu hogar, ya sea en el jardín, rooftop o donde consideres que sea el mejor espacio. Así, podrás tener hermosas especies silvestres visitándote todos los días.

Nuestras Casas Nido Kuku están diseñados estratégicamente con los elementos necesarios para la preservación de aves en un entorno cercano a los humanos; cumplen con la función de un hábitat diseñado para la protección y reproducción de una de las especies más importantes del mundo, las aves, quienes protagonizan un enlace ecológico vital dentro de nuestro ecosistema.

Seamos conscientes de la importancia de estos seres y no las privemos de hacer sus tareas. En cambio, ayudémoslas desde casa al otorgarles un lugar en el cual puedan descansar, beber un poco de agua, alimentarse para continuar con su viaje o hasta anidar para poner sus huevos. Así podremos disfrutar no de una sola ave, sino de todas las que nos visitarán mientras la Casa Nido permanezca en el punto que debe estar.

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